He tenido demasiadas parejas y me sigue yendo mal en el amor.

¿Qué hace que una persona haya tenido varias parejas? ¿Por qué tantas relaciones inconclusas? ¿Qué busca una persona así?  Estas y otras preguntas más podemos hacernos cuando conocemos a una persona tan particular.

El mundo de hoy cruelmente les pone una etiqueta “prostituta” pero en la Palabra de Dios se les llama; Adultera que significa: Alterar o eliminar la calidad y pureza de una cosa añadiéndole algo que le es ajeno o impropio. Falsear el sentido auténtico de una cosa.

Este caso específico, que es el título de este artículo, lo encontramos en la Biblia, las Sagradas Escrituras en el Evangelio de Juan, el capítulo 4, ella es la Mujer Samaritana, no se le llama adultera, aunque en su comunidad quizás la etiquetaron así.

Esta mujer no niega sus relaciones pasadas, ni la presente, más bien es transparente, deja ver su carencia, ansiedad, su búsqueda. Muestra un vacío que pensó llenar en cada relación que había tenido, cinco maridos y ahora con el sexto y aún continuaba ese vacío, seguía buscando porque era vital para ella sentirse amada, valorada y respetada.

Al tener ese encuentro con el Señor Jesucristo, ella entabla una conversación con él, sin máscara, autentica, mostrándose tal y como ella era y es entonces, cuando ella descubre que su vacío y su necesidad no era física, no era emocional, no era social ni intelectual, su vacío era espiritual, si, era la ausencia de Dios en su vida y cuando ella escucha las Palabras del Señor Jesucristo

10 Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.



14 más el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás;

sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua

que salte para vida eterna.

15 La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed…”

Por fin encontró la que buscaba, ahora realmente se sentía plena, llena, segura y corrió al pueblo, a su gente,  a decirles del encuentro maravilloso que había tenido y que ella quería que sus vecinos tuvieran también , el Señor Jesucristo se quedó con ellos dos días y muchos conocieron al Señor Jesucristo como su Salvador.

Quizás tú también tengas ese vacío, has divagado por años en busca de esa persona que te ame, te valore y dignifique, seguramente lo has buscado en personas que te han llevado al fracaso, a equivocarte una y otra vez, intentos fallidos que te han lastimado, herido y con profundas huellas, algunas aún sin cicatrizar.

Quiero presentarte a la Fuente inagotable de Agua Viva, a Jesucristo el único que puede saciar tu sed, darle valor a tu vida y llenar el vacío que hay en tu corazón. Te invito a que vayas a un encuentro con Jesucristo, habla con él, dile como te sientes y permite que su Palabra te guíe, te aseguro que nunca más volverás a tener sed, porque él llenará tu vacío y tu búsqueda habrá terminado.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Dos Modelos de Amor

Envejeciendo con gracia.

Confía, todo va a estar bien.