LA BELLEZA NO LO ES TODO
Vivimos en un mundo al revés, lo bueno es malo, lo feo es bello, la apariencia externa es vital y la verdad es subjetiva, ah ¡y la belleza es imprescindible!
¿Qué es realmente la belleza? ¿Qué implicaciones tiene ser bella y cuáles son las cualidades que la adornan?
Hoy día las mujeres tenemos un estandarte muy alto y poco alcanzable en cuanto a belleza se refiere. Algunas han pagado un alto costo que les ha valido su vida o mutilado parte de su cuerpo, otras están sumidas en la depresión porque no tienen los recursos económicos para ser bellas, entre comillas.
Alguien dijo: “los hombres las prefieren brutas, pero con cuerpos exuberantes”, es tanta la competencia, que hay un gran porcentaje de mujeres con transformaciones en sus cuerpos que le han hecho perder su propia esencia, su dignidad.
¿Con quién estas compitiendo? ¿Te das cuenta que la belleza ya la posees, pero tu propia inseguridad te lleva a complacer a otros para alimentar no solo tu baja estima sino también los complejos de quienes te la exigen?
Te invito a conocer la fascinante historia bíblica de una chica llamada Esther, huérfana, sencilla, natural y como todas las chicas, soñando con su príncipe azul. Su tío Mardoqueo, quien la había adoptado, escucho que en el Palacio Real buscaban una reina para el rey, pero iba a ser tipo concurso de belleza cuyas cualidades eran: “…jóvenes vírgenes y de buen parecer…” (Esther 2:3) y su sobrina llenaba esos requisitos pues era de buen parecer y muy agraciada.
El concurso duraba un año de preparación:
Seis meses con óleo de mirra (esencias aromáticas y medicinales)
Seis meses con perfumes aromáticos y afeites de mujeres, aquí no habían operaciones, implantes, ni quitaban, ni ponía, sin dietas locas, sino comida sana.
Desde que Esther llegó al palacio se ganó la benevolencia de Hegai, jefe de la competencia, su sencillez y belleza cautivaron a este guarda de las mujeres y le dio ciertos privilegios. Ellas debían escoger sus trajes para el día de la presentación ante el Rey y bajo la asesoría de Hegai, Esther se vistió para ese gran día y cuando llegó al Palacio y fue presentada al Rey Asuero:
“Y el rey amó a Ester más que a todas las otras mujeres, y halló ella gracia
y benevolencia delante de él más que todas las demás vírgenes;
y puso la corona real en su cabeza, y la hizo reina...” Esther 2:17
¿Notas que las cualidades de Esther no mencionan su belleza física?
Esther tenía una belleza interna que la hizo agraciada a los ojos del Rey, a quien cautivó con ese amor a primera vista
Esta es la genuina belleza, la que nos debe importar, la que el mundo no conoce, pero que tú y yo debemos conocer, esa belleza que te hace única, que te da seguridad, paz, estabilidad emocional, que te dignifica y te hace grande.
No dejes que los estigmas impuestos por unos locos destruyan tu verdadera belleza, no se trata de lo externo, sino de lo eterno.
“La gracia es engañosa y la hermosura es pasajera,
pero aquella que agrada a Dios siempre será recordada”
Proverbios 31:30

Amen, así es se cometen tantos errores al creer que lo físico es lo mas importante a los ojos de los hombres, pero lo realmente importante es lo que llevas dentro que solo Dios conoce..
ResponderEliminarExcelente reflexión me encanta Luzmi gracias por compartir
ResponderEliminarTus palabras son como balsamo a nuestras vidas... amen
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