La Ira pasa factura
“Las consecuencias de la ira, pueden ser más
nefasta que la razón que la causó”
Las emociones se contagian, te anulan o te permiten crecer. Cada emoción trae un mensaje que debe ser descifrado, identificado, drenado y resuelto. Las emociones no deben ser reprimidas ni ignoradas pues con el tiempo pasarán facturas.
¿Qué es la Ira?
Estar airados es estar molestos, rabiosos, furiosos, indignados. Es el cúmulo de enojos reprimidos, continuados y al no ser tratados estallaremos con violencia, gritos, insultos y rencor guardado en nuestro corazón, este sentimiento es tan venenoso que contamina el alma. Es como un tornado que a su paso deja huellas devastadoras, arrasando con todo y dejando grandes pérdidas. Entonces, el enojo no es el problema, pero la forma de expresarlo si puede ser un problema.
¿Cuáles son los efectos negativos de la ira?
- Se contraen los músculos y te falta el aire. Incrementa el riesgo de enfermedades coronarias.
- Activa hormonas conocidas como Catecolaminas (hormona del estrés) Las disfunciones catecolaminérgicas pueden provocar alteraciones en el sistema nervioso, y en consecuencia trastornos neuropsiquiátricos como las psicosis o la enfermedad de Parkinson.
https://psicologiaymente.com/neurociencias/catecolaminas
- Te alejan de personas serenas, pacificas, solos quienes te aman, te toleran.
¿Qué dice Dios en su Palabra?
- Ponte bravo pero no peques, no guardes el enojo para mañana (Efesios 4:26)
- Tarda en ponerte bravo, porque en tu ira no obra Dios (Santiago 1:29-20)
- El necio da rienda suelta a su ira (Proverbios 29:11)
- El que fácilmente se enoja hará locuras, no seas mecha corta (Proverbios 14:17 a)
- Controla tu carácter porque la ira es el distintivos de los necios (Eclesiastés 7:9)
¿Qué debo hacer si me siento airada?
Lo primero que debes hacer es conocer qué o quién lo ocasionó, ponle rostro, evalúa el daño sin mediación ni dependiendo de quien lo hizo, no evadas la ofensa sino enfréntala, luego perdona la ofensa y lo más importante: olvida, entierra y no visites nunca ese muerto, ni mucho menos lo resucites.
Lo importante es que no vivas de esa manera, algunos dicen que eso se llama carácter, mal genio y ven una barrera en ese tipo de personas. Conozco muchas mujeres que la ira la consume, sus rostros las delatan, sus ojos y ademanes demuestran enojo, ira, frustración y así viven su día a día.
La ira pasa factura, cuando lleguen los años, las arrugas habrán hecho su trabajo, los órganos habrán recibido su dosis de amargura, las personas abran tomado distancia y la soledad será tu fiel compañera.
Cuando lleguen los años es hora de disfrutar a tu esposo, tus nietos, viajar, conocer, descansar, leer, escribir y ser bloguera, así que a cambiar de hábitos nocivos, nunca es tarde para comenzar, nunca es tarde cuando la dicha llega.
Escuchemos los consejos de Dios y pidámosle que nos ayude a evaluarnos para corregir, anda a tu habitación, cierra tus ojos y habla con tu Creador, Él te escuchará y ayudará cada día. Haz tu parte que Dios hará la suya.
Un abrazo, Luzmi

Comentarios
Publicar un comentario