Cuando Dios calla

¿Has escuchado alguna vez la voz de Dios? ¿Te ha pasado que ya no le escuchas? ¿Te parece que Dios está muy callado contigo o que no te habla?

Cada día cuando nos levantamos lo primero que hacemos es hablar, a veces solas, o con nuestro compañero, o con los hijos, o con la mascota que tienes en casa, o en el whatsapp pero es algo urgente y natural comunicarnos con alguien.

Sabes, cuando Dios diseñó tan magistralmente la Creación, hizo un compañero con quien hablar “hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…” Génesis 1:26 y de allí en adelante Dios tenia comunicación permanente con Adán y su esposa, dice la Biblia que Jehová se paseaba por el huerto y los visitaba para conversar con ellos (Génesis 3:8-9), pero como hubo un acto de desobediencia de ellos, entonces se ocultaron, creyendo que podían hacerlo y confesaron su falta echándole la culpa al otro; desde entonces Dios ha guardado distancia cuando hay un acto de desobediencia de nuestra parte.

¿Por qué Dios calla? Nombraré tres ejemplos de muchos, donde Dios guardó silencio y espero que quien lo necesitara, lo buscara.

1.- Abraham, a quien Dios llamó su amigo (Isaías 41:8)

La amistad comienza cuando Dios lo escoge para ir hacia la tierra prometida y desde Génesis 12 lo vemos hablando y dando instrucciones sobre el viaje que iba realizar y donde Él seria su acompañante, en ese tiempo Dios vio con misericordia a Abraham quien no tenía hijos, pues su esposa era estéril y le dice que tendrá una descendencia tan grande como las estrellas en el cielo, Abraham estaba entre los ochenta años y conversando con su mujer decidieron que como ella era estéril entonces él tendría relaciones con su sierva Agar y el hijo que tuviera ellos lo adoptarían y listo, quizás a Dios se le olvidó que Sara es estéril y mejor lo ayudamos. 

Esta “ayudita” le salió bien cara a Abraham, primero tuvo problemas con su esposa y su sierva, su hijo Ismael nació fuera de casa y lo más triste fue que perdió su comunicación con Dios.

Pasaron 13 años sin que él escuchara la voz de Dios, cuando Abraham tenía 99 años, Dios se le vuelve aparecer a Abraham y le dice “Camina delante de mí y haz lo correcto, no cometas más errores” Génesis 17:1 y le concedió a su hijo Isaac.

Cuando hay desobediencia y hacemos a nuestro parecer entonces DIOS CALLA.


2.- Jonás, a quien Dios le dio una tarea específica (Jonás 1:1-2)

Dios vio la maldad del pueblo de Nínive y antes de castigarles le dijo a Jonás que fuera y les advirtiera sobre sus conductas y se arrepintieran. Como Dios le dijo a Jonás personalmente que fuera a la derecha, Jonás literalmente se fue a la izquierda, tomó un crucero y se fue de viaje, bien lejos de la presencia de Dios

(Jonás 1:3) creyendo ingenuamente que podía huir de la presencia de Dios.

El barco sufrió una gran tempestad, el mar se embravecía más y más, ellos temían que el barco se partiera en dos y buscando quien de ellos había hecho enojar a Dios, se dieron cuenta que era Jonás y lo lanzaron al mar, lo tragó una ballena y allí Jonás se acordó de Dios y oro pidiendo misericordia y que sí iba a cumplir con la orden. Y por segunda vez Dios volvió hablar con Jonás, le repitió la misma tarea, Jonás hizo caso, el pueblo se arrepintió y todos se salvaron.

Cuando Ignoramos los planes de Dios y hacemos como nos parece DIOS CALLA.

4.- Job, perfecto, recto, temeroso de Dios y apartado del mal (Job 1:1)

Dios en su soberanía permitió que en un día perdiera todos sus bienes, criados y sus hijos, luego permitió que otro día perdiera su salud, desde entonces aunque bendijo a Dios por todo, y llegaron sus amigos, comenzó argumentar, a justificarse, auto-compadecerse, a refutar la posición de sus amigos y así pasaron los días hasta que Dios le habló desde un torbellino (Job 38 al 41) y le convence de su ignorancia, Job pone su mano sobre su boca y decide no responder reconociendo la Grandeza y Omnipotencia de Dios, solo pudo decir “de oídas te había oído, pero ahora mis ojos te ven, por lo tanto me aborrezco y humillo delante de ti” (Job 42:5-6) y Dios le bendijo, le otorgó el doble de lo que tenía, vivió 140 años más y vio hasta su cuarta generación.

Cuando argumentamos y nos justificamos haciendo como nos parece DIOS  CALLA.

No sé si te importa escuchar a Dios, no se siquiera si sabes lo que Dios demanda de ti, cuáles son sus planes y con qué propósito te creo, si es así déjame decirte que estás perdiendo el sentido de la vida, de espaldas a Dios nadie vive y de su Presencia nadie huye. Dios habla, Dios quiere hablarte, Dios te ha hablado.

¿Qué has hecho para que Dios calle? Debe ser muy triste no escuchar su voz. Quiero animarte a desear, anhelar y buscar la presencia de Dios cada día, afinar tu oído y estar atenta a escuchar lo que tiene para ti. Repite las palabras del Profeta Samuel “HÁBLAME JEHOVÁ QUE TU SIERVO OYE” 1Samuel 3:10

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